Hablemos de las cosas que están pasando en el mundo, las llamadas revueltas.
Ciertamente es de agradecer y alabar que los pueblos puedan conseguir algo que buscan, libertad, democracia y pan. Pero viendo el panorama da miedo pensar que el futuro de esos países pueda pasar del la dictadura de seudos “dioses salvadores” a los adoradores de las religiones extremas, sí, pasaremos de un mal a otro.
Recordemos que cuando se entro en Irak, para derrocar a dictadores, (que pena que durante tantos años no hubo nadie que pensara que los españoles también teníamos ganas de libertad y democracia, de poder equivocarnos o no al votar y elegir a nuestros representarnos, etc…) a lo que iba, cuando se entró en Irak el dictador sanguinario (amigo de sus enemigos) al menos mantenía una especie de “normalidad” en la que entre cosas interesantes la mujer tenia un lugar en esa sociedad. No quita que seguía siendo un dictador sanguinario, un tipo que merecía ser enjuiciado por un tribunal, pero tras ejecutarlo y meses del “fin de la guerra” qué se ha conseguido, una masacre de sangre diaria entre un pueblo que ya no puede más, no tiene dónde meter su dolor, su sufrimiento, su dolor más absoluto cuando aún están en la máxima pobreza… los hemos liberados, o no?
Pues ahora me da que pensar las otras “dictaduras”, esas que nos regocijamos al verlas caer, al menos los que creemos en la libertad del hombre, pero da miedo pensar que esas revueltas consigan que unos fundamentalistas religiosos se apoderen de esos pobres países que se agarran a cualquier “pensar” con tal de tener un mendrugo de pan en la mesa de sus hijos. Me da miedo, y pienso que a occidente también.
Un amigo mío me dijo que él piensa que los jóvenes musulmanes no permitirán volver a atrás, que tienen ganas de ser “occidentales”, tener sus compras, Internet, libertad de decidir… y que no se dejarán embaucar por unos “religiosos” que gritan que Dios está enfadado y deprimido, que castigará a toda mujer que no lleve su cara “escondida” como si fuera una vergüenza ser del sexo femenino, de tipos que no se afeitan por su creencia, de que la mujer no puede tener libertad, o ser médico o ser política… que ser mujer es ser un trozo de carne a la obediencia total de su marido.
Espero que estas revueltas no sean el principio del fin, que esos pueblos oprimidos puedan ser libres para elegir sus destinos, de tener una luz en el túnel oscuro que están, pero que no llegue otro que apague esa luz tenue y vuelvan a una oscuridad irreversible.
Por eso mi miedo, mi temor, mi incredulidad a que el mundo “libre y occidentalizado” no haga nada…o sí lo está haciendo?
Las grandes “bolsas”, les interesa todas esas “revoluciones”? Se harán de oro, más aún?
El humano puede llegar a ser muy cruel, cuando el $ está de por medio…