EMOCIONANTE
Los pilares de la tierra, de Ken Follet, es un libro emocionante desde su inicio hasta el final. Son casi 1.400 páginas de intrigas, conspiraciones, construcción de una catedral y la vida de diferentes personajes.
Cuando parece que el libro puede ir encaminado a centrarse en un personaje en concreto, de repente y sin esperarlo, la trama pasa a otros ciudadanos, o al obispo, o a Reyes, Condes y demás gentes que recorren el libro.
Ciertamente si se tiene poco tiempo, como ha sido mi caso, el libro de puede hacer pesado y largo, no en vano, como dije antes, son 1.400 páginas. Pero también te engancha por momentos, cuando crees que no tiene aliciente, que se vuelve agotador, da un vuelco y te quedas petrificado con acontecimientos impactantes.
Si digo que la construcción de una catedral en la Inglaterra del siglo XII, es el centro de todo, no mentiría, pero es mucho más, hay peregrinación a Santiago de Compostela, desde Inglaterra, pasando por Francia y finalmente España.
Hay amor, traiciones, asesinatos, intriga hasta el final, guerra… y por supuesto Construir una catedral, la más hermosa de Inglaterra. Pero no será fácil, y pasan varias décadas desde que comienza el libro hasta que se termina.
A mí, particularmente, me ha gustado, emocionado y además te hace ver en muchos de los personajes la maldad humana, que ya en aquél siglo era horrenda. Y que hoy día, siglo XXI, no ha mejorado mucho.
Para mí hay algunos personajes, ya advierto que son muchos y diferentes, que me han dejado huella. Tom, el constructor, Jack y su inventivas, Aliena y su fuerza de voluntad en un mundo de hombres, y mi predilecto, el Prior Philip. Un hombre de Dios, convencido de sus creencias, inteligente, recto pero bondadoso, temeroso pero a la vez convencido de que Dios enseña caminos.
Este monje, da muchos ejemplos de sentido común, de organización y sobre todo de inteligencia unida a la capacidad de perdonar, ayudar y ser incorruptible, en un mundo y una iglesia corrupta.
Y por supuesto, los malvados William Hamleigh, Alfred y otros que será sorprendentes.
Recomiendo su lectura, os sumergirá completamente a siglos pasados, os sorprenderá cómo podía ser el mundo, la vida y la muerte, y lo poco que valía en aquella época.
Joseph
